La cuestión catalana PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrador   
Miércoles, 21 de Octubre de 2015 10:34

                     

Os invitamos al debate abierto sobre    

 

La cuestión catalana

 

 

Fecha: Viernes 23 de octubre de 2015

Hora: 19,00

 

Lugar: Ateneo de Madrid (salón de la Cacharrería)


         Calle del Prado 21

Última actualización el Miércoles, 21 de Octubre de 2015 10:38
 
El problema de los refugiados PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrador   
Martes, 22 de Septiembre de 2015 14:39

El próximo viernes día 25 reanudamos el ciclo de tertulias abiertas de “Socialistas por el Debate”, que mantenemos el cuarto viernes de cada mes en el Ateneo de Madrid. En ésta ocasión:

 

                                Os invitamos al debate abierto sobre    

 

 El problema de los refugiados: causas, alternativas, soluciones.

 

 

Fecha: Viernes 25 de septiembre

Hora: 19,00

 

Lugar: Ateneo de Madrid (salón de la Cacharrería)

         Calle del Prado 21

 

(P.D. Os invitamos a leer el interesante artículo NACIÓN, NACIONALIDAD, REGIÓN de Carlos María Bru Puron en nuestra Web, a propósito del problema catalán) 

Última actualización el Martes, 22 de Septiembre de 2015 14:42
 
NACIÓN, NACIONALIDAD, REGIÓN PDF Imprimir E-mail
Escrito por Carlos María Bru   
Martes, 22 de Septiembre de 2015 14:15

(Publicado en El Plural: 18709/2015) 

La nacionalidad es un atributo de las personas, para nada es el conjunto de ellas o el territorio en que esa población se asienta

      

Siguen estando al día las disquisiciones acerca de si Cataluña es o no  nación.

Discusión interminable y, peor, absolutamente estéril salvo que se quiera utilizar la letra de la ley cómo arma arrojadiza, desvirtuando su sentido normativo.

Porque nuestra Constitución es ley, la suprema ley del Estado, y de toda ley hay que atender a su contenido normativo, a su mandato, no a su calidad narrativa o incluso conceptual, la cual puede en ocasiones flojear cómo, con todos mis respetos, flojea en parte del artículo 2 de nuestra Carta Magna.

Incomodo al lector repitiéndole el precepto que de seguro sabe de memoria: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce  y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.

Cómo se ve, el precepto distingue entre “nacionalidades” y “regiones”, para su común tratamiento cómo “comunidades autónomas” (artículos  143 a 158), en un “café para todos” tan sólo alterado por  la Disposición  Adicional Primera referida a los “derechos históricos de los territorios forales”, la Transitoria Cuarta específica para Navarra y la más amplia Segunda – de contenido ya caduco- sobre constitución de las autonomías con Estatutos “plebiscitados en el pasado” –es decir, Cataluña, País Vasco y Galicia-. Precisamente las tres hoy Comunidades Autónomas a las que el artículo 2 llama – con grave error semántico- “nacionalidades”.

Porque en buena gramática, la palabra “nacionalidad”, y su plural “nacionalidades” tienen un significado muy distinto.  Bien claro está en el Diccionario de la RAE: “condición y carácter peculiar de los pueblos y habitantes de una nación”, y más jurídicamente, “vínculo jurídico de una persona con un Estado (…)”[1].

La nacionalidad es un atributo de las personas, para nada es el conjunto de ellas o el territorio en que esa población se asienta.  Sí lo es la región, y de aquí la discordancia redaccional, cuando se las presenta como los dos tipos de entidades que pasarán a ser Comunidades Autónomas (a más de dos ciudades, ese es otro tema).

Salvemos la congruencia: o “nacionalidades y regionalidades” (¡qué difícil de decir!), o “naciones y regiones”.

Todos sabemos por qué no se llegó a esta fórmula al redactarse la Constitución, el temor a utilizar una palabra ¿de signo independentista? (¡cuanta ignorancia!), y al tiempo reconocer la singularidad – lengua, historia, costumbres- de ciertos territorios.

Y si para ello había que sacrificar calidad en el léxico, qué le vamos a hacer.

Curiosamente, fueron los Diputados pertenecientes a la entonces Alianza Popular (Jarabo Payá, Licinio de la Fuente, Gómez de las Roces, Fernández de la Mora), quiénes en la Comisión de Asuntos Constitucionales ( sesión de 12 de Mayo de 1978) impugnaron el uso de la palabra “nacionalidades” por su sinonimia con la de “naciones” para, por supuesto oponerse a ambas.

Sinonimia que, desde campos políticos distintos, corroboraron los Ponentes constitucionales Cisneros Laborda, Solé Tura, Roca Junyent y Peces Barba, quiénes sin embargo optaron –según Cisneros, por razones de prudencia- por el vocablo inadecuado que ha prevalecido[2].

Que prevalecerá o no en el futuro, pero cuya sustitución por el otro término y consecuente consideración de España como nación de naciones –lo son muchas en el mundo-  no habría que desecharla en una futura reforma constitucional de signo federal, garante de unidad y diversidad y, por eso mismo, valladar frente a aventuras secesionistas.

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[1] Claro que la RAE, curándose en salud tras la Constitución, da para España la tercera acepción de “Comunidad autónoma a la que, en su Estatuto, se le reconoce una especial identidad histórica y cultural”. Pero eso es coger el rábano por las hojas, es convertir el predicado en sujeto.

[2] Vide Cortes Generales, Constitución española, trabajos parlamentarios, tomo I, Madrid 1980, sesión de 12/05/1.980, particularmente pags. 2282 ss.


Carlos María Bru Purón es notario, ya jubilado. Ha sido diputado por el PSOE en Madrid  y también  en el Parlamento Europeo.

Última actualización el Martes, 22 de Septiembre de 2015 14:21
 
Del marxismo a "Juego de Tronos" PDF Imprimir E-mail
Escrito por Maximo Cortezón   
Viernes, 03 de Julio de 2015 09:20

Es conocida la famosa paráfrasis que hace Marx de Hegel en el 18 Brumario de Luis Bonaparte, acerca tanto de los hechos históricos como de los personajes, cuando afirma que los unos y los otros en la historia universal se repiten dos veces <<una vez como tragedia y otra como farsa>>.

Los hechos y los personajes a los que se refiere Marx surgen con los acontecimientos revolucionarios de 1793 en Francia, pero los personajes a los que nosotros nos referiremos no serán los Dantón, Robespierre o el mismo Napoleón, de los que habla Marx en esta pequeña, pero importante obra, sino aquellos intelectuales que desde mediados el siglo XIX van a combinar la actividad revolucionaria con la pluma para analizar teóricamente la política con el objetivo de hacer posible su profunda trasformación socioeconómica, política y cultural.

El mismo Marx y su extensa obra de crítica política y económica al mundo capitalista es el más destacado paradigma de este nuevo tipo de intelectual político. No hubo un sólo movimiento socio-político surgido el siglo XIX que no tuviera sus intelectuales comprometidos con su lucha y que tratasen de formar a sus seguidores por medio de la plasmación de su pensamiento en una obra escrita. El movimiento anarquista tuvo a Mijaíl Bakunin a uno de sus primeros intelectuales y fundadores. La Liga Espartaquista, de la que devino el Partido Comunista Alemán, tuvo a Rosa Luxemburgo a su más preclara mente política. El bolcheviquismo del Partido Socialdemócrata Ruso tuvo a Vladimir I. Lenin a su gran teórico y, también, al mayor de los disidentes marxistas ruso de la vía comunista al socialismo, León Trotsky. Todos estos grandes teóricos de la revolución tienen en común el haber elaborado una importante e influyente obra en el movimiento obrero de los siglos XIX y gran parte del XX.

Mas en la actualidad aquellos que propugnan el cambio de modelo político, económico o productivo no parecen necesitar escribir sus propuestas en grandes obras para que sirvan de guía a sus partidarios. Vivimos en una época que ha sido definida por el filósofo y sociólogo polaco Zygmunt Bauman por medio de la brillante metáfora de “líquida” y que parece ser contraria a lo sólido y permanente. Desde esta visión de la vida moderna no hay nada más efímero, breve que los contenidos de las redes sociales y en general de todo tipo de producto que se consume con rapidez y sin ningún esfuerzo. Por esto, el paciente y continuado esfuerzo que una lectura atenta de una obra más o menos árida como pueden ser las de tipo filosófico, político o económico, tiene pocas posibilidades de captar el interés de los ciudadanos y ciudadanas, dado que disponen de muy escaso tiempo para efectuar esa lectura.

El lugar del libro para aprender y reflexionar sobre la vida, la sociedad y la política ha sido ocupado por Internet y las series de televisión, como lo prueba el regalo que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, hizo al rey, una colección completa de la serie de televisión “Juego de Tronos”, para que el monarca pudiera descifrar la claves ocultas de la política española, y suponemos que hasta de su propio pensamiento político.

Así pues, el marxismo ha sido sustituido por “Juego de Tronos” y los mensajes de 120 caracteres de Twitter a los debates ideológicos y políticos.

En esta época de la política líquida, donde hasta los programas electorales se quedan obsoletos, y por lo tanto incumplibles al día siguiente de su presentación al electorado, ya no es necesario el establecimiento de un Index de obras políticas prohibidas, pues no se leen. Tampoco es esperable que un régimen político occidental queme públicamente aquellos libros con peligrosos contenidos, ni tan siquiera podría inventarse una ficción como la que creó Ray Bradbury en su maravillosa distopía Fahrenheit 451, donde una brigada de Policías bomberos buscaba toda clase de bibliotecas privadas para incinerarlas.

Ahora esa brigada busca por las redes sociales, blog, comentarios en Twitter que desenmascaren a esos peligrosos activistas antisistema que tan peligrosos resultan para las gentes de orden y buen vivir, como son los “españoles” del PP.

Al comentarista político hoy se le puede juzgar e inhabilitar para la política, no ya por haber expuesto sus ideas en una obra escrita, sino por algo mejor, por haber escrito hace media década dos o tres lineas en un chats de amigos.

En resumen, volviendo a la paráfrasis inicial, que los hechos y personajes de la historia universal se producen dos veces, la primera como tragedia, Marx, Bakunin, Rosa Luxemburgo o Trotsky, y la segunda como farsa, Pablo Iglesias y su Juego de Tronos y el concejal Zapata y sus execrables twits. 

Última actualización el Viernes, 03 de Julio de 2015 09:23
 
Análisis de los resultados electorales PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrador   
Jueves, 25 de Junio de 2015 15:41

                                       

Os invitamos al debate abierto sobre      

Análisis de los resultados de las últimas elecciones municipales y autonómicas. Pactos postelectorales    

(Introducción al tema por Aurora Ruiz) 

 

Fecha: viernes 26 de junio de 2015

Hora: 19,00

 

Lugar: Ateneo de Madrid (salón de la Cacharrería)

         Calle del Prado 21

Última actualización el Jueves, 25 de Junio de 2015 15:46
 
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