Análisis de los resultados electorales PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrador   
Jueves, 25 de Junio de 2015 15:41

                                       

Os invitamos al debate abierto sobre      

Análisis de los resultados de las últimas elecciones municipales y autonómicas. Pactos postelectorales    

(Introducción al tema por Aurora Ruiz) 

 

Fecha: viernes 26 de junio de 2015

Hora: 19,00

 

Lugar: Ateneo de Madrid (salón de la Cacharrería)

         Calle del Prado 21

Última actualización el Jueves, 25 de Junio de 2015 15:46
 
Electorado cambiante PDF Imprimir E-mail
Escrito por Laureano Gómez   
Domingo, 21 de Junio de 2015 21:02

Observando el grafico que sigue, de estimación de voto del electorado español (1), publicado el domingo día 7 de junio en el diario El País transcurridas tan solo menos de dos semanas de las elecciones autonómicas y municipales, pareciera que el citado electorado esta sumido en una profunda desorientación.


La desafortunada gestión de la crisis económica llevada a cabo por el último gobierno socialista, la fuerte oposición del Partido Popular a las medidas puestas en practica por el gobierno socialista a requerimiento de la troika comunitaria (CE, BCE y FMI) y la campaña interesada de identificación de las políticas del PP y del PSOE, crearon un estado de opinión que favoreció la llegada al poder del Partido Popular en las Elecciones Generales de Noviembre de 2011 con casi once millones de votos, una holgada mayoría absoluta que le ha permitido gobernar de manera totalitaria. La suma de votos de las alternativas a los dos partidos mayoritarios (IU y UpD) no consiguieron rentabilizar el descontento social y alcanzaron tan solo tres millones de votantes, contra siete millones del PSOE. Los resultados de las políticas y acciones colaterales llevadas a cabo durante estos cuatro años son conocidos y han generado un nuevo escenario político que se ha puesto de manifiesto en las elecciones autonómicas y municipales del pasado mes de mayo.

En unos meses seremos llamados de nuevo para decidir quien ha de gobernar España para los siguientes cuatro años. La Constitución establece que la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado, y creyéndonos esta bella frase acudimos periódicamente a las urnas para ejercer nuestra supuesta soberanía. Es bien sabido que, en la práctica, el poder soberano reside en los acreedores del Estado, así ocurre en España y en el resto de países, y en las oligarquías económicas dominantes en cada país. A pesar de ello, y aún rebelándonos contra ese déficit democrático, no todos entendemos que los dos partidos políticos mayoritarios hasta ahora en el panorama español representen y defiendan los mismos intereses, como se viene a demostrar en los acuerdos llevados a cabo en los últimos días, que muchos recibimos con interés y expectación.

La corriente de aire fresco que ha supuesto la aparición de nuevos partidos a ambos lados del espectro político y que puede ser la garantía para una mayor transparencia en la gestión publica y de regeneración de la ética política, esta siendo entendida por los poderes reales, incluido el Partido Popular como representante político de aquellos, como una amenaza a la estabilidad, sin más, al equilibrio, al estatus quo, al sistema, y en este miedo a lo desconocido caen muchos electores, a pesar de que el sistema esté podrido, de que la estabilidad de la que hablan es la de los poderosos, su miedo al cambio, pavor a una involución en la trayectoria marcada.

Por desgracia este tipo de mensajes cala en una parte de la ciudadanía, y quizás explique los cambios en la orientación del voto. El miedo inhibe al individuo, lo aprisiona, lo desactiva socialmente y condiciona su voto. El Partido Popular, quien no cree en el sector publico, que recorta las libertades y los derechos sindicales, que rebaja las prestaciones sociales y dispone de dos varas de medir (ellos y los demás), vuelve a situarse en cabeza en intención de voto aunque lejos de los resultados obtenidos en 2011. En el nuevo escenario político difícilmente podrá ejercer el PP el inmenso poder del que ha dispuesto en estos últimos cuatro años en los tres niveles territoriales, pero es preciso tener en cuenta la sólida base electoral de que dispone, quizás derivada de la evolución de la estratificación social española a favor de unas nuevas clases medias emergentes (directivos, profesionales, ejecutivos y empleados de cuello blanco que constituyen 6,9 millones de ciudadanos, el 37% de la población ocupada) que esta permitiendo tanto en España como en el resto de los países europeos la consolidación de gobiernos de ideología conservadora.

Por consiguiente es necesario neutralizar los mensajes catastrofistas del Partido Popular y sus voceros, acertar en las políticas autonómicas y municipales durante los meses que restan hasta noviembre, elaborar una acertada política de comunicación y no olvidar en modo alguno al electorado del centro ideológico.


(1)   Censo electoral 2011: 34,3 millones de personas

Votantes: 24,5 millones

Abstención: 9,7 millone

Encuesta de Población Activa: 17,5 millones

Parados: 5,4 millones

Pensionistas: 8,1 millones


                                          Laureano Gómez

                                                                16 junio de 2015.


Última actualización el Domingo, 21 de Junio de 2015 21:21
 
El comportamiento de la burguesía española PDF Imprimir E-mail
Escrito por Laureano Gómez   
Jueves, 04 de Junio de 2015 13:28

Ni siquiera la fuerza de los votos consiguió arrebatarle el poder a la burguesía española en tiempos de la II Republica, su empeño en mantener el control de España, esa finca que consideraban su propiedad, llevo al país a una contienda civil que desemboco en el establecimiento de un dictadura militar de funestas repercusiones para las generaciones venideras.

 

Poder político para disponer a su antojo de España, una España formada por territorios y personas a su servicio, terratenientes y señoritos andaluces, industriales del norte y agricultores y ganaderos del centro, ejercito e iglesia como contenedores del descontento popular, acción policial y educación para la servidumbre, herramientas poderosas al servicio de la burguesía para el mantenimiento de la propiedad, para el ejercicio sin paliativos de los negocios. España país, nación, patria incluso; conceptos hipócritas al servicio de la minoría dominante.

 

La reciente democracia post-franquista, aceptada por la burguesía ante la imposibilidad de mantener una dictadura en una Europa post-bélica y renaciente y en un nuevo contexto internacional, ha sido sorteado por aquella, representada políticamente por Alianza Popular y después Partido Popular, gracias a la aceptación por el socialismo democrático de gran parte de los intereses de dicha burguesía a cambio de la permisibilidad de un cierto Estado benefactor en materia social, cultural, educativa y sanitaria. La privatización de sectores industriales considerados estratégicos durante la época franquista, la delegación de funciones del Estado al sector privado, los negocios asociados a las obras de infraestructuras estatales, las oportunidades de negocio generadas por la cesión de competencias a las comunidades autonómicas y un bipartidismo controlado han permitido a la burguesía recuperar el terreno inicialmente cedido y ganar poder en un contexto internacional favorable. Las nuevas corrientes ideológicas del renaciente liberalismo económico –neoliberalismo- aparecidas en paralelo con la llegada de la democracia a España y llevadas a la práctica en los distintos gobiernos españoles (siguiendo las mismas acciones llevadas a cabo en el resto de países del área OCDE) no han hecho sino incrementar el peso –influencia y riqueza- de la burguesía española a pesar del sistema democrático cuya misión debiera haber sido invertir la tendencia a favor del resto de la población.

 

Las mayorías absolutas del PP en el gobierno de la nación y en la mayoría de las comunidades autónomas y ayuntamientos de capitales de provincia han afianzado el poder burgués y permitido recuperar para sus intereses el terreno conquistado por la ciudadanía en materia de derechos laborales (reforma laboral), del Estado benefactor (disminución de prestaciones sociales, privatización de sectores intocables hasta entonces) y de las libertades ciudadanas (ley mordaza). En el proceso de recuperación de la propiedad de España emergieron demasiados casos de corrupción, comisiones para los intermediarios políticos o civiles, sicarios de la burguesía dispuestos a todo, organizaciones delictivas para la apropiación indebida, descapitalización del país, impunidad al descubierto. Por razones que los sociólogos deberán explicar, una parte importante de la población ha tolerado la corrupción (como ha podido comprobarse en los refrendos electorales, en ciertas áreas geográficas, de quienes la practicaban, la toleraban, la consentían o eran beneficiarios directos o indirectos de ella), hasta la toma de conciencia colectiva de la gravedad de los delitos cometidos de los que han sido artífices los movimientos sociales, la acción de la justicia y los medios de comunicación.

 

El descontento popular emergido en forma del movimiento 15M, las mareas ciudadanas posteriores –con el gobierno Rajoy- contra los intentos descalificadores de lo publico y de privatización de áreas tan socialmente sensibles como la educación o la sanidad, el descontento de los sectores asociados a la cultura, el trato vejatorio a los funcionarios públicos, han calado hasta desembocar en lo que se perfilaba como la consecuencia lógica, la aparición de partidos políticos aglutinadores de dicho descontento. Los intentos de acallar el movimiento, de ningunearlo al principio, de desacreditarlo después, no consiguieron sus objetivos. Las elecciones europeas fueron el primer aviso y las autonómicas y municipales el segundo. A continuación el pánico.

 

El previsible fin del bipartidismo, con la aparición de nuevos partidos políticos en competencia con los dos partidos mayoritarios, puede favorecer una praxis política menos contaminada del clientelismo y del mal sistémico de los contratos a medida y de las comisiones y prebendas, pero la burguesía hará lo imposible por mantener su poder sobre la sociedad y las instituciones, de ahí el interés en un pacto PP-PSOE que deje fuera de juego a los partidos emergentes. Pero tal pacto no solo perjudicaría al PSOE, que podría quedar al borde de su desaparición, sino al propio Partido Popular en beneficio de Ciudadanos.

 

La burguesía, representada políticamente por el PP, enfrentada al mayor peligro después de la II Republica, la perdida real de su patria, la España en propiedad, la España de los negocios, de los negocios fáciles, cortoplacista, la España sin proyecto, a la que incendia si se la arrebatan para apropiársela de nuevo, no se quedará quieta y creara su plan. No son ajenas a este propósito las palabras del actual Ministro de Hacienda estando en la oposición, en las que prefería dejar hundir el país antes de mantenerlo en manos del gobierno de Zapatero.

 

 

                                  

                                                                       Laureano Gómez

2 de junio de 2015

 
La carta de Don Mariano PDF Imprimir E-mail
Escrito por Laureano Gómez   
Jueves, 04 de Junio de 2015 13:25

He recibido, como la mayoría de los españoles, la propaganda electoral del Partido Popular acompañada de una carta firmada por su presidente en la que utiliza un lenguaje tergiversado, manipulado. Don Mariano distorsiona el lenguaje, y miente con ello,  cuando dice que mi responsabilidad y mi esfuerzo han sido decisivos para que España tenga hoy más futuro que hace cuatro años. No soy parado, pero si lo fuera, o acaso tuviera un empleo precario e insuficiente para garantizar mis necesidades familiares, según Don Mariano, seria responsable de mi situación y con ello estoy favoreciendo el futuro de mi país. No puedo aceptar ser responsable de un situación personal no deseada que me lleva al sufrimiento y a la penuria económica, ni entender que mi “esfuerzo” por estar desempleado, a mi pesar, o de ser un trabajador inestable, acaso sin seguridad social, contribuya, en modo alguno, al futuro del país que me deja en la estacada, salvo que Don Mariano este pensando en una parte del país, esa que ha visto aumentar su riqueza a costa del esfuerzo indeseado de los que han visto disminuir los salarios, esa que se ha enriquecido gracias a los contratos frutos del adelgazamiento del Estado, esa que se beneficia de la lentitud de la justicia y pone cuantos obstáculos están a su alcance para hacer mas ineficaz el ejercicio de la acción judicial. En todo caso se equivoca don Mariano al decir que España tiene hoy más futuro, salvo que de nuevo, el futuro que el desea para España no sea el que anhelemos la mayoría de los españoles.

 

El proyecto reformista del gobierno, que Don Mariano expone en su escrito como el pilar detonante de la nueva e idílica realidad española, sitúa el futuro de España, de continuar el Partido Popular en el gobierno, como país de segunda división en el contexto europeo. Su proyecto ha tenido varios ejes, el primero de ellos se ha basado en una reforma laboral que ha abaratado el despido individual y colectivo, ha reducido los salarios y ha acabado con la negociación colectiva. El segundo eje ha tenido como objetivo una apuesta por lo privado, en línea con su ideología neoliberal,  en detrimento de lo publico, potenciando los negocios en áreas propias de la administración publica, entre ellas las que son fundamentales para el bienestar de los ciudadanos  como las de la sanidad y la educación (respecto de los servicios sociales el objetivo es sencillamente situarlo en niveles testimoniales). El tercer eje acaba de culminar con la nueva ley de seguridad ciudadana que criminaliza la protesta social y deja indefenso a los manifestantes frente a la presencia policial. En ese entorno tridimensional hay espacio para desviar fondos públicos con destino a la crisis bancaria, a cubrir agujeros deficitarios de grandes proyectos privados, favorecer negocios de amiguetes y financiar, por la misma vía, al Partido Popular. Todo, según Don Mariano, gracias al esfuerzo de los españoles, nuestro esfuerzo, que ha hecho posible el milagro español de liderar la desigualdad en la Unión Europea. No Don Mariano, todo eso es a pesar de nosotros.   

 

Hay quienes sostienen que Don Mariano no esta en contacto con la realidad, que se mueve en un mundo irreal, pero se equivocan, porque Don Mariano se mueve en su mundo, y lo hace como administrador principal de los intereses de la oligarquía financiera y económica a la que sirve, de manera interesada, claro esta, con desprecio hacia la mayoría de los españoles, razón por la que se atreve a afirmar, con la mayor naturalidad del mundo, que el paro ya no es objeto de preocupación en la sociedad española, esto es, en su sociedad, la parte de la sociedad española que esta desangrando a la otra parte de manera despiadada y cruel. Como lo fue en tiempos pasados.

 

Y para desvirtuar mas el lenguaje, si cabe, se atreve a hablar del Estado del Bienestar para acabar su carta, a modo de eslogan, con un: “por los servicios sociales, por la mejor sanidad y educación publica”. ¡Cuánto cinismo! ¡Que desfachatez!

 

                                                                        20 mayo de 2015

 
La intelectualidad en la política PDF Imprimir E-mail
Escrito por Luis Arriaga   
Martes, 19 de Mayo de 2015 08:04

                                Os invitamos al debate abierto sobre    

  La intelectualidad en la política

 

(Introducción al tema por Luis Arriaga)

 

Fecha: Viernes 22 de mayo de 2015

Hora: 19,00

 

Lugar: Ateneo de Madrid (salón de la Cacharrería)

         Calle del Prado 21

Última actualización el Martes, 19 de Mayo de 2015 08:08
 
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