El Madrid que queremos PDF Imprimir E-mail
Escrito por Antonio Miguel Carmona   
Sábado, 27 de Septiembre de 2014 16:22

Desde el colectivo Socialistas por el Debate (SpD)

os invitamos al debate  con

 

Antonio Miguel Carmona

(precandidato a la Alcaldía del Ayuntamiento Madrid)    

 

 

EL MADRID QUE QUEREMOS

 

 

                

Fecha: Jueves 2 de Octubre de 2014

Hora: 20,30 horas

 

Lugar: Puerta de Toledo

            Calle Toledo 120

 

 

Os rogamos que a la mayor brevedad confirméis la reserva correspondiente para la cena (23€ que se abonarán a la entrada) al correo   Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla








Última actualización el Domingo, 28 de Septiembre de 2014 07:25
 
La actualidad política PDF Imprimir E-mail
Escrito por SpD   
Lunes, 23 de Junio de 2014 19:46

 

Os invitamos al debate  sobre    

 

LA ACTUALIDAD POLITICA

 

(análisis de candidaturas, nueva estructura orgánica)

 

                

Fecha: Viernes 27 de junio

Hora: 19,00

 

Lugar: Ateneo de Madrid (salón de la Cacharrería)

         Calle del Prado 21

 
Felipe VI y la aconfesionalidad del Estado PDF Imprimir E-mail
Escrito por Laureano Gómez   
Viernes, 20 de Junio de 2014 00:00

He asistido como espectador republicano, a través de la pantalla del televisor, al acto de proclamación de Felipe VI como rey de España y Jefe del Estado Español. En tanto en cuanto no se produzca una demanda del pueblo español para un cambio constitucional en el modelo de Estado lo que toca es la convivencia con el actual modelo, una Monarquía parlamentaria tal como establece el artículo 1.3 de nuestra Constitución.

 

En todo acto institucional son importantes los contenidos de los discursos y los protocolos y en este sentido creo que es oportuno destacar la ausencia de símbolos religiosos (salvo la cruz que culmina la corona real) y la estricta referencia a lo contenido en el articulo 61.1 de la Constitución en el juramento realizado por el Rey ante las Cortes Generales, es decir, sin alusiones a seres más allá de la condición humana ni a libros sagrados.

 

Esto parece una obviedad en un Estado presumiblemente aconfesional -la Constitución española dice que ninguna confesión religiosa tiene carácter estatal (articulo 16.3)- sin embargo ese mismo articulo menciona expresamente a la Iglesia Católica, los Acuerdos en materia económica y educativa con la Santa Sede (Concordato) establecen un sistema de cooperación y ayuda financiera a la citada Iglesia, existen ciertas prerrogativas por la cual se concede a la Iglesia Católica su calidad de fedatario publico en virtud de la cual puede inmatricular bienes a su nombre (en vías de derogación, pero lo hecho, hecho está) y existen innumerables casos de asistencia de las autoridades civiles en calidad de tales, con demasiada asiduidad, a actos religiosos y la presencia igualmente de representantes de la jerarquía católica en actos institucionales. Quizás el hecho más destacado que muestra la no aconfesionalidad del Estado es la breve ceremonia, cargada de simbología religiosa, de juramento o promesa del cargo de los presidentes y ministros de los gobiernos de España en el Palacio de la Zarzuela, en la que éstos se acercan y juran o prometen el cargo ante la figura destacada de un crucifijo de considerables dimensiones, junto al cual se dispone de un ejemplar de la Biblia y otro de la Constitución, simbolizando la unión de los poderes civiles y religiosos a la par; por fortuna no hay ningún representante eclesiástico.

 

Por estas circunstancias considero que puede y debe tener transcendencia histórica el acto llevado a cabo en la mañana del 19 de junio de 2014 en lo que se refiere a la aconfesionalidad del Estado y a la necesaria laicidad del mismo, de acuerdo con el desarrollo y evolución de la sociedad española. Es de esperar, por consiguiente, que en los próximos actos públicos desaparezcan definitivamente la simbología religiosa y la presencia de miembros de la jerarquía de la Iglesia Católica, de la misma forma que los representantes del pueblo soberano deben respetar las creencias religiosas o no religiosas de los ciudadanos y dejar de participar, salvo a titulo personal, en actos religiosos y, mucho más, dejar de hacer el ridículo haciendo invocaciones a figuras religiosas, imponiendo medallas al merito militar a vírgenes o nombrando alcaldesas a patronas locales, lo que no significa otra cosa que un desafío a la inteligencia y a la razón.

 

Nuestro Estado, si es democrático, debe respetar la pluralidad ideológica, como también la pluralidad religiosa, agnóstica y atea. Así pues, separemos lo civil de lo religioso, los intereses del Estado de los intereses de la Iglesia Católica o de cualquier otra confesión religiosa. El laicismo va asociado a la libertad, es indisoluble de ella, de forma que a mayor grado de laicidad mayor libertad para los ciudadanos.  

 

 

            Publicado en DP el 21 de junio de 2014

 

                                                           Laureano Gómez Márquez

                                                           19 de junio de 2014

 
A propósito de un escrito de Rosa Conde PDF Imprimir E-mail
Escrito por Laureano Gómez   
Martes, 01 de Abril de 2014 00:00

En el diario el País del martes 29 de abril aparecía un artículo firmado por Rosa Conde, quien fuera portavoz de uno de los gobiernos de Felipe González.

 

Ante la grave situación que padecemos, en sus variadas vertientes, la autora se remonta al periodo de la Transición, aquel en que pasamos de la dictadura a la democracia, en donde se dieron circunstancias agravantes como actos terroristas y una grave crisis económica, lo que sirve a la autora para establecer un paralelismo con la situación actual y concluir que cuanto antes afrontemos los cambios imprescindibles antes superaremos las dificultades, gracias al consenso (como en aquellos momentos) de los partidos políticos, de los intelectuales y la implicación de la sociedad en general.

 

De la misma forma que la historia no se repite, tampoco se repiten las circunstancias y las alternativas para salir de una situación dada, aunque no conviene negar que las experiencias del pasado deben servir de orientación para afrontar los problemas del presente. La crisis actual y la realidad política y social de España y de su entorno nada tienen que ver con aquel periodo histórico, herencia de una guerra civil que nos llevo a cuarenta años de dictadura de la que salimos gracias al consenso de la mayoría de la sociedad española y en la que todos dejamos algo en el camino (cabría preguntarse si la Transición no dejo asuntos pendientes por resolver que afloran ahora).

 

 La situación actual viene derivada de una crisis inicial en el sistema financiero que previamente había contaminado, con sus practicas abusivas, a toda la economía productiva introduciendo en su seno los vicios que tal sistema iba incorporando al mercado (consecución de dinero fácil y rápido y con ello las especulaciones, las corruptelas, las comisiones, el clientelismo, el amiguismo, etc.); en España solo hay que observar el desarrollo y posterior desplome del boom inmobiliario y a sus intervinientes (sistema financiero, especuladores del suelo, promotores inmobiliarios y algunas administraciones publicas, principalmente locales o regionales) para establecer ésta aseveración.  Pero haríamos mal en no recordar que sus orígenes están en las políticas liberalizantes y desregularizadoras llevadas acabo por los gobiernos precedentes, primeros los norteamericanos del norte y el Reino Unido y a continuación el resto de países europeos, con independencia de la ideología del partido gobernante, entre ellos España. Fueron los momentos de la fiebre privatizadora y del adelgazamiento del Estado, hasta desprenderse de los sectores estratégicos y dejar que los mercados financieros camparan a sus anchas.  Por consiguiente de aquellos polvos provienen estos lodos.

 

Pues bien, la autora urge realizar los cambios imprescindibles para salir de la situación actual. La pregunta es: ¿cuáles son estos cambios? Porque el último gobierno del PSOE ya comenzó a hacer los cambios “imprescindibles” y el gobierno neoliberal del PP se puso a la tarea nada mas llegar al gobierno; así lo han requerido quienes ordenan y mandan, o sea, el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y Alemania, naturalmente con el beneplácito (por utilizar un termino suave) de los mercados financieros. O quizás son otros cambios a los que se refiere la Señora Conde. O quizás se refiera a la necesidad de un consenso ante una eventual posibilidad de gobierno socialista en minoría.

 

Y ojo, porque las medidas que esta tomando el gobierno del PP no son de carácter transitorio, pretenden conformar un edificio sólido y resistente ante cualquier intento de demolición. Y de la misma forma que se esta construyendo con la anuencia de la Unión Europea, sin ésta nada podrá ser destruido posteriormente. Esto marca una diferencia con respecto del periodo de la Transición, entonces lo teníamos todo por hacer, teníamos que “construir” el futuro, en un mundo de dificultades ciertamente, pero lo que hoy espera a los jóvenes es un mundo peor del que han vivido sus padres, ahora es preciso “destruir” el futuro que se esta configurando. Esta es la nueva realidad que es preciso analizar, así como el papel que han de desempeñar los movimientos sociales y los  partidos de izquierda en este nuevo contexto político y social.


 

                                              

                                                                       Laureano Gómez Márquez


                                                                       Madrid mayo de 2014

Última actualización el Lunes, 23 de Junio de 2014 19:22
 
La muerte anunciada de Adolfo Suarez PDF Imprimir E-mail
Escrito por Laureano Gómez   
Sábado, 22 de Marzo de 2014 00:00

            Con todos los respetos para el ex-presidente Adolfo Suárez.

 

En el momento de escribir estas notas, 22 de marzo de 2014, el ex-presidente del gobierno español Adolfo Suárez agoniza en un hospital privado de la Comunidad de Madrid. Veinticuatro horas antes, uno de sus hijos ha aparecido en rueda de prensa para comunicar a los medios de comunicación que su padre esta internado, anunciando su muerte inminente en un plazo estimado de cuarenta y ocho horas.

 

            A partir de ese momento Adolfo Suárez es tratado como un difunto, los informativos de todas las cadenas no dejan de dar la noticia de su muerte próxima y de mostrar la semblanza de un hombre honesto que, posicionamientos ideológicos al margen, realizó la tarea encomendada con alto grado de eficacia. Las hemerotecas comienzan a rastrear en las imágenes del pasado, las televisiones inician reportajes sobre su vida y la dilatada historia de la España que le toco vivir y su labor en el proceso de transición desde la dictadura franquista hacia la democracia.

 

            Cámaras de televisión, reporteros gráficos, periodistas de toda índole se agolpan en la entrada a la clínica, que por añadidura se encuentra con una extraordinaria publicidad gratuita, a la espera de la anunciada noticia, del desenlace final. Se trata de una muerte anunciada, todas lo son en mayor o menor medida, solo las diferencia el tiempo, y en este caso el tiempo es de dos días. Lamentable decisión la de anunciar una muerte ante los medios de comunicación sin preveer que el tratamiento que darían los medios no seria otro que el deceso como hecho consumado.

 

            Este mismo día hay convocada en Madrid una serie de manifestaciones que, bajo el lema “Las marchas de la Dignidad” y desde distintos puntos de España, convergerán por la tarde en una manifestación unitaria como protesta por las políticas neoliberales llevadas a cabo por el gobierno conservador y neoliberal del Partido Popular y la llamada Troika comunitaria (ese engendro funesto para los pueblos europeos formado por el FMI, BCE y Comisión Europea). Miles de personas vendrán a Madrid en diferentes medios de  transporte, incluidos los pedestres, lo que puede significar una da las mayores concentraciones de personas en la capital del Reino.

 

Pues este magno acontecimiento de ciudadanos descontentos con las políticas que están generando mayor desempleo, reducción de los salarios, recortes en derechos y en prestaciones sociales, sanitarias y culturales, queda silenciado por las televisiones, tanto las privadas como las públicas porque, por suerte para el gobierno, existe una excelente coartada, otra noticia, el anuncio de la próxima muerte de un ex–presidente del gobierno de España. Nadie puede negar la importancia de ésta última noticia, pero utilizarla para acallar la protesta masiva de los ciudadanos descontentos es un acto impúdico.

 

Ninguna cadena emite la manifestación en directo, ni siquiera parcialmente, tan solo algunos periódicos escritos y digitales lo hacen a través de Internet, que solo tienen la validez del momento. La venida del Papa a España hubiera supuesto una retransmisión en directo durante toda su estancia.

 

 

 

                                                           22 de marzo de 2014

 

 

PD: Según datos de la policía el número de manifestantes fue de 50.000 personas, cifra demasiado alta para el gobierno, por lo que fue reducida más tarde al entorno de 36.000 personas. Ningún periódico se atreve a dar una estimación propia, como ocurría años atrás, mientras que los organizadores la sitúan en torno al millón de personas.


Las televisiones trataron el evento como una noticia mas y el diario El País le dedico el domingo solo pagina y media mas una foto en portada.

 

El ex–presidente Adolfo Suárez falleció en la tarde del día 23 de marzo y las televisiones se volcaran en retransmitir en directo noticias de la muerte y programas especiales a todas horas.    

Última actualización el Lunes, 23 de Junio de 2014 19:14
 
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