A propósito de un escrito de Rosa Conde PDF  | Imprimir |
Artículos y documentos de interés
Escrito por Laureano Gómez   
Martes, 01 de Abril de 2014 00:00

En el diario el País del martes 29 de abril aparecía un artículo firmado por Rosa Conde, quien fuera portavoz de uno de los gobiernos de Felipe González.

 

Ante la grave situación que padecemos, en sus variadas vertientes, la autora se remonta al periodo de la Transición, aquel en que pasamos de la dictadura a la democracia, en donde se dieron circunstancias agravantes como actos terroristas y una grave crisis económica, lo que sirve a la autora para establecer un paralelismo con la situación actual y concluir que cuanto antes afrontemos los cambios imprescindibles antes superaremos las dificultades, gracias al consenso (como en aquellos momentos) de los partidos políticos, de los intelectuales y la implicación de la sociedad en general.

 

De la misma forma que la historia no se repite, tampoco se repiten las circunstancias y las alternativas para salir de una situación dada, aunque no conviene negar que las experiencias del pasado deben servir de orientación para afrontar los problemas del presente. La crisis actual y la realidad política y social de España y de su entorno nada tienen que ver con aquel periodo histórico, herencia de una guerra civil que nos llevo a cuarenta años de dictadura de la que salimos gracias al consenso de la mayoría de la sociedad española y en la que todos dejamos algo en el camino (cabría preguntarse si la Transición no dejo asuntos pendientes por resolver que afloran ahora).

 

 La situación actual viene derivada de una crisis inicial en el sistema financiero que previamente había contaminado, con sus practicas abusivas, a toda la economía productiva introduciendo en su seno los vicios que tal sistema iba incorporando al mercado (consecución de dinero fácil y rápido y con ello las especulaciones, las corruptelas, las comisiones, el clientelismo, el amiguismo, etc.); en España solo hay que observar el desarrollo y posterior desplome del boom inmobiliario y a sus intervinientes (sistema financiero, especuladores del suelo, promotores inmobiliarios y algunas administraciones publicas, principalmente locales o regionales) para establecer ésta aseveración.  Pero haríamos mal en no recordar que sus orígenes están en las políticas liberalizantes y desregularizadoras llevadas acabo por los gobiernos precedentes, primeros los norteamericanos del norte y el Reino Unido y a continuación el resto de países europeos, con independencia de la ideología del partido gobernante, entre ellos España. Fueron los momentos de la fiebre privatizadora y del adelgazamiento del Estado, hasta desprenderse de los sectores estratégicos y dejar que los mercados financieros camparan a sus anchas.  Por consiguiente de aquellos polvos provienen estos lodos.

 

Pues bien, la autora urge realizar los cambios imprescindibles para salir de la situación actual. La pregunta es: ¿cuáles son estos cambios? Porque el último gobierno del PSOE ya comenzó a hacer los cambios “imprescindibles” y el gobierno neoliberal del PP se puso a la tarea nada mas llegar al gobierno; así lo han requerido quienes ordenan y mandan, o sea, el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y Alemania, naturalmente con el beneplácito (por utilizar un termino suave) de los mercados financieros. O quizás son otros cambios a los que se refiere la Señora Conde. O quizás se refiera a la necesidad de un consenso ante una eventual posibilidad de gobierno socialista en minoría.

 

Y ojo, porque las medidas que esta tomando el gobierno del PP no son de carácter transitorio, pretenden conformar un edificio sólido y resistente ante cualquier intento de demolición. Y de la misma forma que se esta construyendo con la anuencia de la Unión Europea, sin ésta nada podrá ser destruido posteriormente. Esto marca una diferencia con respecto del periodo de la Transición, entonces lo teníamos todo por hacer, teníamos que “construir” el futuro, en un mundo de dificultades ciertamente, pero lo que hoy espera a los jóvenes es un mundo peor del que han vivido sus padres, ahora es preciso “destruir” el futuro que se esta configurando. Esta es la nueva realidad que es preciso analizar, así como el papel que han de desempeñar los movimientos sociales y los  partidos de izquierda en este nuevo contexto político y social.


 

                                              

                                                                       Laureano Gómez Márquez


                                                                       Madrid mayo de 2014