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Ponencias y resúmenes
Escrito por Helena Juárez   
Jueves, 01 de Febrero de 2024 09:12

LAS REDES SOCIALES Y LA PERSPECTIVA DEL PODER

RAFAEL FRAGUAS

¿Las redes son sociales?

Parece que las redes tienen un papel de individuación, más que de socialización, porque tienden a sustituir las relaciones interpersonales tal como las conocíamos por otras más distantes. Las redes parece que pretenden comunicar a los individuos, pero quizá lo que hacen es favorecer su aislamiento.

Estas tecnologías se llaman de información y comunicación. Conviene distinguir lo que es información de lo que es comunicación. La información tiene como objetivo despejar la incertidumbre, se basa en hechos contrastados, y las referencias morales, éticas o estéticas, deben tener validez social. Mientras que la comunicación que favorecen las redes sociales generalmente consiste en expresar emociones o sentimientos entre individuos o con grupos determinados.

Origen de las redes sociales

Las redes sociales tienen un origen militar, como muchos otros avances que se trasladan a la sociedad desde el siglo XVIII. En los ejércitos las comunicaciones entre los efectivos en el terreno militar se producían inicialmente de manera vertical desde los jefes a las distintas unidades de combate. Pero se dieron cuenta de que esta disposición tenía el inconveniente de que si el mando era destruido por el enemigo, las tropas no recibirían las órdenes, así que decidieron construir una red de comunicaciones que lo dificultara. La información se embutía en un algoritmo, de manera que si un punto de la red era destruido, de manera automática la información se desviaba a otros puntos de la red.

Influencia de las redes sociales en la vida social

La trascendencia de las redes sociales en la vida social es importante y ha generado ya muchos cambios. El acceso está regulado generalmente por compañías estatales, en España por Telefónica, que facilitan el terreno de juego a las empresas que lo solicitan. Los contenidos de las comunicaciones en las redes no han sido regulados por los Estados democráticos hasta la fecha. La Unión Europea ha pedido a “Twiter” que haga controles de los contenidos que circulan por las redes, para evitar noticias falsas o delitos de odio, etc. pero las empresas son reacias a hacerlos.

El funcionamiento de las redes no es gratis. Las bases de datos que las empresas manejan requieren disponer de una cosecha permanente de datos procedentes de los usuarios, que los algoritmos van elaborando de manera probabilística conforme a “perfiles” de cada uno de nosotros, con sus aficiones, gustos y preferencias declaradas. Muchas veces no somos conscientes de que aceptamos “cookies” que permiten la recepción de publicidad o información sesgada. Tampoco somos conscientes de que cuando salimos a la calle podemos tener hasta 21 fuentes de información que captan nuestros datos: a través de la tarjeta bancaria, los establecimientos que visitamos, las compras que realizamos, los gastos que hacemos, etc. Esto puede ser grave porque no es consentido, sobre todo a nivel electoral, como ya se sabe que ha sucedido en elecciones en EEUU y otros países. Las empresas publicitarias utilizan los perfiles de los usuarios para ofrecerles productos determinados, pero muchas veces lo que hacen es darnos una visión de la realidad “a tu favor” para vender un producto o colarte una noticia falsa.

Max Fisher en su libro “Las redes del caos” indica que las redes sociales nos hacen menos críticos, más limitados, menos inteligentes. Es preciso controlar el funcionamiento de las redes y de la informática en general, para hacerla más humana.

En el periodismo, por ejemplo, el proceso de informatización llevó a la desprofesionalización de los profesionales. Antes, en la elaboración de un periódico intervenían distintos profesionales muy cualificados, periodistas, fotógrafos, documentalistas. Después un único profesional hacía de todo de manera descualificada. Además empezaron a sobrar profesionales que ya no eran necesarios.

Trasunto económico y civilizacional

Como resultado de la irrupción de las redes sociales o de Internet en general ha desaparecido el espacio y el tiempo, que eran dos conceptos que han sido referentes en las civilizaciones anteriores.  Ahora ya todo el espacio está al alcance de la mano en un segundo. Se crea una realidad virtual que se caracteriza por la inmediatez espacio-temporal.

El dinero, el capital financiero ya no necesita una regulación estatal, ni la democracia, porque se salta las fronteras y no hay institución supraestatal capaz de controlarlo. Esta situación provoca un gran desconcierto. El lenguaje y la cultura se ven reducidos y limitados a la economía, al supremo valor del incremento de la tasa de ganancia.

¿Pero, es todo negativo en las nuevas tecnologías?

No. Hay aspectos muy positivos en sus aplicaciones benefactoras en medicina, por ejemplo. Se han conseguido encontrar antídotos para venenos muy peligrosos y otras muchas aplicaciones para las operaciones quirúrgicas, o el intercambio de información entre hospitales o profesionales de todos los sectores. Pero la utilización perversa de esas tecnologías y de las que vengan hay que tenerlas muy en cuenta, porque se están propulsando.

La tendencia política generalizada en Europa y América, hacia la extrema derecha hace que haya riesgos graves de involución. Además hay que considerar a la clase trabajadora en la que muchos puestos de trabajo van a ser suprimidos o sustituidos por robots. Es necesario que nuestra clase política prevea las medidas que se van a necesitar tomar a corto, medio y largo plazo, según las decisiones que se tomen.

 

APORTACIONES EN EL DEBATE

Intervinientes: Se considera que los jóvenes están más preparados para manejarse en Internet y en las redes sociales, porque no aceptan las cookies con tanta despreocupación como las personas mayores que no tenemos tanta cultura informática, pero eso no nos hace ser menos responsables de nuestros errores. Sin embargo, se considera que los jóvenes están excluidos del poder, de las instituciones, por lo que su influencia para regular el funcionamiento de las redes sociales es menor de lo que sería conveniente.

Los contenidos en las redes sociales

Máximo hace una aportación leída que se trascribe a continuación: Fuente bibliográfica: “Poder y Progreso”, Daron Acemoglu y Simon Johnson

Los discursos de odio, el extremismo y la desinformación causan emociones extremas e incrementan la participación y el tiempo invertido en las plataformas, lo que les permite vender más publicidad individualizada.

En un reciente estudio sobre la desinformación en las plataformas se concluía que las mentiras llegaban significativamente más lejos, más rápido y a más personas y tenían mayor calado que las verdades en todas las categorías informativas. Es más, las mentiras no procedían solo de los usuarios, sino que los algoritmos de Facebook daban prioridad a los artículos sensacionalistas por delante de otras informaciones o noticias que procedían de medios de prestigio.

Asimismo, en la vertiente política, corrientes de la extrema derecha, al igual que Donald Trump, continuaron transmitiendo información falsa. Hoy se sabe que, en parte, la insurrección del 6 de enero de 2021, se organizó en Facebook y otras redes sociales.

You Tube, en 2016 se transformó en un importante centro de atracción de la extrema derecha. Un año antes, contrató a un grupo de investigadores de IA que trabajaban en la empresa matriz, Google Brain, con el fin de mejorar el algoritmo de la plataforma. Esta “mejora” abrió caminos inexplorados para la participación durante más tiempo de los usuarios más radicales, llegando, incluso, a admitir una de las investigadoras que el nuevo algoritmo había conseguido modificar el patrón de conducta de los usuarios.

Las redes difunden contenidos con datos falsos o contrarios a la ciencia, de manera simplificadora y manipuladora, apelando a la emocionalidad más que a la racionalidad, también difunden pornografía o directamente criminalidad, y con mayor eficacia en su distribución que los que se presentan de manera más razonada y matizada.

Ponente: El problema está en decidir dónde está la verdad en una sociedad tan plural. La sociedad es la que lo indica, la prueba de la verdad es su sociabilidad. La tecnología es el vector más importante de los cambios sociales en los últimos años. Pero hay que tener cuidado, porque la IA permite poner en riesgo el futuro de la humanidad. Cuidado con sustituir las verdades socialmente válidas por las virtuales.

Intervinientes: La protección a la infancia

¿Quién certifica los contenidos que circulan por las redes o en Internet? Si los niños y jóvenes en los centros educativos utilizan contenidos procedentes de estas fuentes hay que saber muy bien cómo y de qué manera. Es decir, hay que formar al profesorado primero de manera muy completa, teniendo en cuenta tanto las implicaciones respecto a la veracidad de los contenidos como a sus consecuencias morales o éticas.

Los poderes públicos tienen la obligación de proteger a los niños y adolescentes de esos contenidos perturbadores. Ante los problemas que ya se han detectado existen varias medidas posibles: prohibir, educar y regular para impedir los malos efectos. La prohibición a determinadas edades no es lo más aconsejable, porque el acceso a esa tecnología es muy fácil de conseguir, luego es mejor preparar a los niños a partir de una edad para su utilización, tanto dentro como fuera de la escuela. Por otra parte, la regulación se hace completamente imprescindible para evitar conductas inapropiadas o problemas de salud.  Ese es el camino que hay que recorrer y en el que el gobierno español ha iniciado recientemente los primeros pasos. También la UE ha aprobado una regulación de la herramienta más peligrosa, la IA.

Ponente: Las redes sociales crean un mundo de fantasía que pueden atrapar y manipular. Esto es muy peligroso en la etapa adolescente, en la que se produce una autoconstrucción de la personalidad. A veces los adolescentes tienen la tentación de bloquear la capacidad de hacerlo mediante el refugio de las drogas.

Intervinientes: Pero no se debe demonizar a la informática. Las redes sociales han roto las barreras espaciales y temporales y eso es un valor porque nos permite ser más libres. El que haya gente que da sus datos de manera irresponsable para agrandar su ego o porque se ha enganchado a la tecnología es un problema que se debe intentar resolver, igual que a las adicciones a las drogas. La informática, que es más amplia que las redes sociales, ha aportado muchas ventajas a la humanidad.

Se considera que el número de canales de información y comunicación que están a nuestro alcance es tan grande y además están tan sesgados, que es muy difícil tener la suficiente capacidad crítica, por no estar suficientemente formados, para considerarse bien informado.

 Las redes sociales y la economía

El mayor negocio del siglo XXI son las redes sociales. No hay más que ver que las personas más ricas e influyentes del mundo son los propietarios de esos negocios. Por tanto, la regulación que permita controlar los contenidos o limitar el número de usuarios por edad o vulnerabilidad va a tener serias dificultades para imponerse.

Ponente: Para ofrecer una solución que resuelva estos graves problemas, considero que la única manera que hay para que se pueda impedir que las redes sociales difundan contenidos peligrosos es desconectar los algoritmos con los que elaboran los datos personales para crear el “perfil” de cada usuario, que es con el que hacen el negocio de la publicidad y la propaganda.